La diseñadora de moda austriaca, Flora Miranda aprovechó su tiempo de autoaislamiento para volver a sus raíces de la pintura y observar cómo la comunicación digital cambia la interacción humana. Como le fascinaba el hiperrealismo desde una edad temprana, comenzó a pensar en el término del arte histórico “mimesis”, en el que el arte debe reflejar la naturaleza de la manera más realista posible. En ese sentido, la comunicación virtual es la ventana a nuestras vidas aisladas, interactuamos a través de esas imágenes para vernos de la manera más realista posible. Flora recordó la iconología al pensar en contactos sociales: amigos y familiares, cercanos o lejanos, convertidos en imágenes que atraviesan cristales y filtros polarizadores en su pantalla LCD. Al transferir nuestra interacción al mundo en línea, nos convertimos en imágenes de nosotros mismos, retratadas a través de imágenes en pantallas LCD.

En su colección “Hyperreal”, Flora Miranda analiza y transmite esta apariencia de sentimientos, tacto e interacción. Al jugar con los filtros polarizadores con los que nos vemos enfrentados a diario, crea una fina selección de vestidos de alta costura inspirados en las pantallas LCD, que se asemejan a emocionantes texturas de colores plateados reflectores. Una de las prendas está moldeada con silicona en un degradado de bronce, hecha para que el usuario brille en ocasiones especiales. Otra pieza retrata las raíces de la diseñadora en la pintura al mostrar un retrato real hecho de silicona pintada en una red. A través de esta técnica, el vestido crea la impresión de algo físico como la carne que se inmaterializa lentamente en el mundo digital. Toda la colección es la historia de nuestra vida social cotidiana durante la pandemia: las imágenes y los colores que vemos y la luz de las pantallas LCD que nos permite ver a los que amamos.

Frenezi Magazine
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